viernes, 5 de agosto de 2011

Perú 40 (2011) Platycerium andinum, quinillas y manchingas

Platycerium andinum Foto: César Mª Aguilar
El hábitat de la concesión Ojos de Agua es lo que se conoce como bosque seco tropical del Huallaga, un bosque seco muy distinto del que había tenido ocasión de ver en el río Utcubamba. Este de aquí es realmente más frondoso y no hay presencia de acacias, chumberas o cactáceas que vi en aquel otro. Sin embargo las quebradas no llevan agua más que en la época de lluvias, el resto del año en toda la zona solo quedan unas pequeñas cubetas con agua en un barranco. Son poco más que charcos, pero el hecho de permanecer durante toda la época seca a motivado a los pobladores a llamar a la zona con el nombre que reciben, Ojos de Agua. Uno de los principales atractivos de este bosque es la presencia en todo él de un gran helecho que crece sobre las partes altas de los árboles. Se trata del Platycerium andinum, también conocido como corona de los ángeles que puede alcanzar hasta casi metro y medio de diámetro.

Platycerium andinum Foto: César Mª Aguilar
Platycerium andinum es la única especie de este género en América y no aparecen en muchos sitios. Por otra parte parece que los “gigantismos” persiguen a cualquiera que viaje por Perú, primero fue el de la cascada Gocta, luego las enormes lupunas selváticas y las hojas flotantes de planta Victoria amazonica y ahora este Platycerium del que dicen es el helecho epífito más grande de América. El hábitat que ocupa la especie está amenazado por la deforestación, lo que ha añadido un motivo más a la gente local para la conservar el bosque de Ojos de Agua. Hace unos años, tras conocer esta iniciativa de conservación, apareció por aquí un experto estadounidense en ese helecho. Roy Val un profesor de biología jubilado, de Arkansas, octogenario y gran aficionado al cultivo de este helecho que es reproducido en jardinería ornamental, quedó maravillado con el ímpetu de esta gente por conservar su hábitat. 

"Miss Platycerium andinum"
Desde que este profesor jubilado les mostrara la importancia de este bosque para el Platycerium andinum, la gente de la zona lo ha tomado como seña de identidad. Al igual que pude ver en los pobladores de Pomacochas con el colibrí cola espátula (Loddigesia mirabilis), esta identificación con la especie bandera la llevan hasta el final. Allí me llamó la atención una foto del centro de visitantes de un desfile con gente por parejas disfrazadas de colibríes de manera ingeniosa. Lo de aquí no eran menos, los del pueblo de Pucacaca se presentaron a un concurso de mises de la región con su representante luciendo un vestido a imitación de un Platycerium andinum ... ¡brutal!. Que empalidezca Yves Sant Laurance ante la creatividad de esta gente. Pero aparte de esa divulgación popular, con el apoyo económico que después de visitarles les dio Roy Val, comenzaron a construir espacios para el uso público. 





Quinilla (Manilka bidentata) C.A.
Algunos de esos espacios fueron para los trabajos de la asociación y de reunión en el pueblo, pero otro en el que estaban ahora era una gran cabaña de madera para alojar futuros visitantes e investigadores en el bosque. Ese fue el sitio al que me invitaron a pasar unos días, a cambio de hacerles algunos inventarios de fauna que sirvieran para poner en valor el bosque de cara a los visitantes. Aun no habían terminado la construcción de la cabaña pero ya podía uno quedarse allí para visitar la zona. Han sido ellos mismos los encargados de construirlo y es que aquí todo es muy participativo y esta gente de campo vale para todo. Tejiendo alianzas, consiguieron que las autoridades les cedieran una partida de maderas nobles que tenían decomisadas. Así prepararon una construccion con buenos materiales y sin tener que talar nada de los alrededores. El lugar donde la han construido es uno bien característico de ese tipo de bosque seco con los propios Platycerium encima de uno y rodeado de enormes árboles de quinilla (Manilkara bidentata) y manchinga (Brosimum alicastrum). El primero de esos árboles es uno de gran interés maderero para la exportación y de los primeros que sacaban en las extracciones ilegales. 

Frutos de manchinga (Brosimum alicastrum) C.A.
De no haber conservado la zona, me decían, bien podría haber visto esas quinillas en mi propio país pero en parqués y tarimas para los que son muy cotizados en Europa y Estados Unidos. El otro árbol típico, la manchinga, está presente también en bosques secos tropicales de otras partes del mundo y produce un fruto del alto valor proteico. Dicen que superior, incluso, que al maíz, la patata o las legumbres y que fue consumido como alimento por el hombre, pero del que hoy la mayoría desconoce sus posibilidades. Los días que yo estuve por allí había una inmensa producción de aquellos frutos en los alrededores de la cabaña que se afanaban en recolectar. Una bióloga norteamerica, Erika Vohman, había estado un tiempo antes enseñandoles los usos y propiedades de la harina de estos frutos. Una manera más de poner en valor la conservación de estos bosques para la población local.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones por el aporte acerca de los platiceros.
    Vivo en Colombia y me dedico al cultivo de ellos.
    Lo invito a visitar nuestra pagina en facebook:
    https://www.facebook.com/jaartund
    saludos!!

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    Respuestas
    1. Hola Javier, gracias por el comentario... realmente son unas plantas singulares yo no había reparado en ellas hasta que las conocí en Perú en su hábitat natural, ni tampoco sabía del interés en su cultivo de gente como tu. Bonitas fotos las de tus plantaciones en Colombia.

      Un saludo,

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